El Espejismo del Like
La Arquitectura no es Contenido, es Oficio
Parece que en la actualidad hemos intercambiado el metro cuadrado por el view, y el rigor constructivo por el engagement. Hoy, la valía de un arquitecto se pretende medir bajo la métrica superficial de las redes sociales: si no tiene miles de seguidores o si su obra no es “instagrameable”, pareciera que su talento es inexistente. Es una crisis de criterio alarmante que desdibuja la verdadera esencia y el nivel real de la arquitectura mexicana.
La Generación en la Sombra
Es imperativo reconocer a esa generación de arquitectos que se “estancó” en la visibilidad mediática, pero que se agigantó en la práctica. Son aquellos que formaron y siguen formando parte de las filas de Kalach, Mauricio Rocha, Legorreta, Tatiana Bilbao o Serrano.
Estos profesionales son los verdaderos maestros en la sombra. Mientras otros editaban un reel, ellos estaban en la obra, resolviendo el detalle estructural y entendiendo el material. Son perfiles que operan bajo una disciplina donde el margen de error es cero, sin mencionar a las oficinas internacionales, donde grandes profesionales mexicanos se encuentran siendo Project Leaders o asociados en firmas como OMA o Foster + Partners, gestionando complejidades técnicas, normativas y urbanas que el algoritmo jamás podrá captar.
El “Atajo” Generacional
Lo que antes era un proceso natural de maduración y reconocimiento institucional, hoy ha sido sustituido por una ventana de oportunidad que algunos han aprovechado para saltarse la fila.
- La ilusión del valor: Al dominar las métricas de vanidad, muchos logran posicionarse como “referentes” sin haber pasado por el rigor de la construcción real. Se ha creado una falsa equivalencia donde tener seguidores es sinónimo de tener criterio arquitectónico.
- Banalidad vs. Permanencia: Evaluar la arquitectura bajo la inmediatez de una red social es restarle su valor cultural. Un “influencer” puede mostrar un espacio estético, pero rara vez explica cómo responde al clima, a la estructura o cómo mejora la vida de quien lo habita.
Recuperar el Valor del Proceso
Hagamos que la arquitectura mexicana vuelva a ser vista por su valor intrínseco y no por simples cosas banales que solo muestran falta de criterio. Necesitamos:
- Reivindicar la solidez técnica: Darle voz a esos “arquitectos invisibles” que, aunque no inviertan en pautas digitales o no tengan tiempo para el scroll infinito, están construyendo la ciudad real con una metodología que no admite atajos.
- Volver a los fundamentos: Reivindicar el papel de las instituciones y la crítica académica que evalúa ética, técnica y estética por encima del número de seguidores.
Un “like” se olvida en segundos; un edificio bien resuelto permanece por generaciones. La arquitectura es un servicio a la sociedad, no una carrera por la popularidad digital. Es momento de dejar de aplaudir lo efímero y empezar a honrar lo que realmente construye cultura.
Opinión de:
Fabián Del Valle



Saltarse la fila 😅 me gustó la analogía.
De acuerdo con la opinión, me resulta interesante el diálogo entre las generaciones jóvenes y las generaciones antes del internet por decirlo de alguna manera o más bien antes de las “redes sociales”, pienso que ese proceso “tecnológico” abono al desarrollo de una brecha importante que está generando la dinámica que se aborda en esta opinión.
Por otra parte, el echo de haber nacido y haberse formado como arquitecto en esta es poca. Resulta seductora la propaganda de las redes digitales, desplazando casi por completo el OFICIO del arquitecto como bien lo mencionas.
De ahí lo interesante del diálogo entre generaciones y de generar esta fricción a través de la opinión.
Hay que regresarse al final de la fila y re aprender u observar el contenido y no solo el embace.
Mi humilde opinión. Saludos Fab!